He decidido comenzar de nuevo.
No os confundáis, no me refiero a mi forma de admirar el mundo ni al estilo de vida tan endeble que me he consentido.
Me refiero a comenzar esto de soltar toda la basura emocional de otra forma.
Sin adornos, ni esperanzas ni medias verdades.
Por lo que he decidido eliminar de este espacio y de vuestras ideas cada palabra o señal de ilusión hacia algo mejor.
Simplemente me da igual como puedan variar las cosas. Sabéis lo partidaria que soy de que todo fluya.
No pretendo que os sintáis cómodos o identificados con lo que pueda reflejar, sabéis de sobra que esto lo hago de una forma completa y absolutamente ególatra.
Lo que pasa es que no me apetece andarme con explicaciones o ruegos.
Últimamente nada deja de darme vueltas.
Las rutinas son distintas y las personas solo me fallan. Supongo que es mejor soltar esto al aire y poco a poco, para no verme periódicamente maldiciendo todo lo que pueda acercarme a cada uno esos vacíos de los que huyo. Es por dejar descansar a mis nudillos. Por no soltar todas las tensiones a golpes y malas caras.
Dejé de hacer esto por miedo a que supierais demasiado.
Ahora lo hago para que os deis cuenta de que no sabéis una mierda.
domingo, 15 de septiembre de 2013
sábado, 9 de febrero de 2013
Ayudarnos.
Hoy querría referirme expresamente a ti.
Y esa es una frase que uso comúnmente para que las palabras escritas adquieran, aparentemente, mayor sentimiento, cuando en realidad las podres frases que deje yo aquí plantadas puedan referirse a cualquier persona decidida a leer este cúmulo de estupideces.
Pero hoy, soy sincera.
Ya que es lo mínimo que podría hacer al referirme a ti. Al menos, sinceridad es lo que te debo.
Un par o dos de personas podrían darse por aludidas con la simple introducción de este escrito. Sin embargo querría quitarles esa ególatra idea de la cabeza diciendo que ella es la única persona por la que podría arrepentirme de mis actos, dejarme ver por completo, ocupar mi conciencia durante tanto tiempo y perder la razón pensando cuales serían sus argumentos.
Lo único es que no tengo muy claro, si culparte, arrepentirme o pedir perdón.
De momento pretendo centrarme en el por qué de las cosas, en la causa de haber llegado a esta situación.
A veces intento que no me afecte, a veces me funciona. Pero el remordimiento siempre vuelve, y no se si es echar de menos o que coño me pasa, pero me pongo enferma al pensar en el pasado y el futuro que podría acecharnos.
No es que tenga miedo. Ya he dicho que intento que no me afecte. Pero en mis puntuales momentos de completa debilidad, pienso en ti.
A veces lloro. A veces caigo en soledad pensando en por que nos hemos distanciado.
Y lo peor viene cuando no encuentro respuesta. Entonces me conformo con la frase de "Joder, supongo que las personas cambian".
Luego pienso en ello y me doy cuenta, de que siempre fuimos opuestas, cosa que nunca nos afectó antes.
Después de esto, me acerco a mi última conclusión.
No sé, joder, hago las cosas mal.
No soy la persona perfecta para mantener amistades. Supongo que soy muy mía, que tengo que hacer lo que se antoje sin importar quien pueda preocuparse por mi. Que soy egoísta. Me canso de la gente y luego la reclamo y, eso a veces no funciona.
Quiero decir que no te convengo.
A ti.
Que con el simple caminar ya resplandece esa alma de puto ángel perfecto. Lo haces todo bien. Te preocupas, solucionas tus problemas, eres jodidamente agradable. De ideales impecables y cara de niña.
Fiel a ti misma, no sé, tu fortaleza, qué coño sé.
Igual ese es el problema.
Estás dispuesta a cambiar el mundo, mientras yo me miro en el espejo, me arrepiento de mi misma y me niego de salir ahí fuera.
Igual te tengo rabia, envidia, yo que sé.
Puede que sea el hecho de que yo nunca seré como tú. Yo no soy tan buena. No creo llegar a serlo nunca. E igual por eso es por lo que me alejo de ti y me nublo la vista al comenzar a ver que todo ha estado cambiando.
Pero eso es así, ya no estamos unidas.
Si te preguntas si querría volver a estarlo, pues claro que si joder.
Me has aportado más que nadie en lo que llevo de vida. Supongo que eras mi pilar.
Eras esa persona que conseguía sacar lo mejor de mi misma. Me sentía más sana a tu lado, más cuerda y más segura.
Pero lo mejor era que contigo nunca podía sentirme sola.
Y mírame ahora, já, ahora estoy muy hundida. Y por mucho que mienta diciendo que salgo a flote.. no sé, supongo que ya ha sido mucho tiempo en la oscuridad como para que vengan a levantarme.
Pero bueno, lo que me queda de ser, lo utilizaré para devolverte las cosas. Es muy típico decir que estaré ahí, y no te juro estarlo siempre. Pero me preocupo. Quiero serte útil.
Puede que yo no sea tu pilar, y harías bien en no concederme el cargo. Pero yo que sé. Puedo ayudarte en lo que quieras, puedo intentar acercarme, alejarme, lo que necesites. Yo que sé tía, pretendo esforzarme hasta no quedarme ganas.
Sólo pídelo por favor. Yo no me atrevo a arrebatarte de tu estado de plenitud.
Ahora sólo se me ocurre desearte desde lejos que seas feliz. Que sigas afrontando tus problemas más íntimos. Que estudies como hasta ahora para recoger tu recompensa de futuro que te atreves a planear. Que sigas queriendo, preocupándote.Sigue tu vida diré.
Yo mientras tanto estoy por ahí, sin un futuro al que agarrarme, con mis problemas acumulándose sin sacar voluntad para afrontarlos, con mis idas y venidas, siendo todo en lo que no querrías convertirte.Con mi mierda de siempre.
Solamente con la esperanza de que no nos hayamos cansado de mantener lo que aun podamos .
Hasta cuando quieras.
Y esa es una frase que uso comúnmente para que las palabras escritas adquieran, aparentemente, mayor sentimiento, cuando en realidad las podres frases que deje yo aquí plantadas puedan referirse a cualquier persona decidida a leer este cúmulo de estupideces.
Pero hoy, soy sincera.
Ya que es lo mínimo que podría hacer al referirme a ti. Al menos, sinceridad es lo que te debo.
Un par o dos de personas podrían darse por aludidas con la simple introducción de este escrito. Sin embargo querría quitarles esa ególatra idea de la cabeza diciendo que ella es la única persona por la que podría arrepentirme de mis actos, dejarme ver por completo, ocupar mi conciencia durante tanto tiempo y perder la razón pensando cuales serían sus argumentos.
Lo único es que no tengo muy claro, si culparte, arrepentirme o pedir perdón.
De momento pretendo centrarme en el por qué de las cosas, en la causa de haber llegado a esta situación.
A veces intento que no me afecte, a veces me funciona. Pero el remordimiento siempre vuelve, y no se si es echar de menos o que coño me pasa, pero me pongo enferma al pensar en el pasado y el futuro que podría acecharnos.
No es que tenga miedo. Ya he dicho que intento que no me afecte. Pero en mis puntuales momentos de completa debilidad, pienso en ti.
A veces lloro. A veces caigo en soledad pensando en por que nos hemos distanciado.
Y lo peor viene cuando no encuentro respuesta. Entonces me conformo con la frase de "Joder, supongo que las personas cambian".
Luego pienso en ello y me doy cuenta, de que siempre fuimos opuestas, cosa que nunca nos afectó antes.
Después de esto, me acerco a mi última conclusión.
No sé, joder, hago las cosas mal.
No soy la persona perfecta para mantener amistades. Supongo que soy muy mía, que tengo que hacer lo que se antoje sin importar quien pueda preocuparse por mi. Que soy egoísta. Me canso de la gente y luego la reclamo y, eso a veces no funciona.
Quiero decir que no te convengo.
A ti.
Que con el simple caminar ya resplandece esa alma de puto ángel perfecto. Lo haces todo bien. Te preocupas, solucionas tus problemas, eres jodidamente agradable. De ideales impecables y cara de niña.
Fiel a ti misma, no sé, tu fortaleza, qué coño sé.
Igual ese es el problema.
Estás dispuesta a cambiar el mundo, mientras yo me miro en el espejo, me arrepiento de mi misma y me niego de salir ahí fuera.
Igual te tengo rabia, envidia, yo que sé.
Puede que sea el hecho de que yo nunca seré como tú. Yo no soy tan buena. No creo llegar a serlo nunca. E igual por eso es por lo que me alejo de ti y me nublo la vista al comenzar a ver que todo ha estado cambiando.
Pero eso es así, ya no estamos unidas.
Si te preguntas si querría volver a estarlo, pues claro que si joder.
Me has aportado más que nadie en lo que llevo de vida. Supongo que eras mi pilar.
Eras esa persona que conseguía sacar lo mejor de mi misma. Me sentía más sana a tu lado, más cuerda y más segura.
Pero lo mejor era que contigo nunca podía sentirme sola.
Y mírame ahora, já, ahora estoy muy hundida. Y por mucho que mienta diciendo que salgo a flote.. no sé, supongo que ya ha sido mucho tiempo en la oscuridad como para que vengan a levantarme.
Pero bueno, lo que me queda de ser, lo utilizaré para devolverte las cosas. Es muy típico decir que estaré ahí, y no te juro estarlo siempre. Pero me preocupo. Quiero serte útil.
Puede que yo no sea tu pilar, y harías bien en no concederme el cargo. Pero yo que sé. Puedo ayudarte en lo que quieras, puedo intentar acercarme, alejarme, lo que necesites. Yo que sé tía, pretendo esforzarme hasta no quedarme ganas.
Sólo pídelo por favor. Yo no me atrevo a arrebatarte de tu estado de plenitud.
Ahora sólo se me ocurre desearte desde lejos que seas feliz. Que sigas afrontando tus problemas más íntimos. Que estudies como hasta ahora para recoger tu recompensa de futuro que te atreves a planear. Que sigas queriendo, preocupándote.Sigue tu vida diré.
Yo mientras tanto estoy por ahí, sin un futuro al que agarrarme, con mis problemas acumulándose sin sacar voluntad para afrontarlos, con mis idas y venidas, siendo todo en lo que no querrías convertirte.Con mi mierda de siempre.
Solamente con la esperanza de que no nos hayamos cansado de mantener lo que aun podamos .
Hasta cuando quieras.
Etiquetas:
Ansia,
brazos,
Calle,
Caminar,
deseo,
Desesperación,
fuerza,
Límite,
miedo,
momento.,
Sombra,
Utopía
viernes, 18 de enero de 2013
Lo tomas o lo dejas
Está ahí.
Lo ves, lo pruebas, lo sientes.
Y lo sientes muy fuerte. Tanto que empieza a prender la entrañas.
Y arde.
El fuego se expande hacia donde la memoria cobra sentido y el sentido pierde coherencia. Entonces las llamaradas te recorren por dentro.
A veces duele.
Porque empiezas a conectar la coherencia con los impulsos, terminas haciéndote daño. Quiero decir, ya no sabes lo que puede ser o no bueno para ti, pero sigues adelante. Porque está ahí. No puedes hacer otra cosa, ya no hay forma de pararse a uno mismo.
Terminas completamente loco.
El desquicio te encierra. Te hace gritar, llorar,correr, sufrir, reir, llorar más fuerte, odiar y quedarte jodidamente solo.
Nadie quiere a un loco. Y finges no estarlo.
Pero al final te das cuenta de que es un sentir más grande que la vida.
Entonces es cuando te quedas totalmente atrapado.
Está ahí.
Pesa.
Ya no sientes nada más. No esperas que pueda haber nada más.
Mutila los sentidos.
Lo tienes, lo quieres, lo necesitas.
Es mejor que la memoria, que el sentido, que la coherencia, mejor que la gente, mejor que sentir cualquier otra cosa.
Mejor que pertenecerse a uno mismo.
Yo ya no me pertenezco.Porque está ahí.
Estoy ardiendo. Me duele. Estoy completamente sola, porque me he vuelto loca.
Pero me gusta.
Suelo sentirme vacía y cuando encuentro algo que me hace sentir viva, lo guardo, lo protejo, lo hago mío.Aunque yo me vuelva suya.
No necesito nada más.
Porque ante todo,
puedo dejarlo cuando quiera.
Y yo, como vosotros, no soy más que sierva del deseo.
Lo ves, lo pruebas, lo sientes.Y lo sientes muy fuerte. Tanto que empieza a prender la entrañas.
Y arde.
El fuego se expande hacia donde la memoria cobra sentido y el sentido pierde coherencia. Entonces las llamaradas te recorren por dentro.
A veces duele.
Porque empiezas a conectar la coherencia con los impulsos, terminas haciéndote daño. Quiero decir, ya no sabes lo que puede ser o no bueno para ti, pero sigues adelante. Porque está ahí. No puedes hacer otra cosa, ya no hay forma de pararse a uno mismo.
Terminas completamente loco.
El desquicio te encierra. Te hace gritar, llorar,correr, sufrir, reir, llorar más fuerte, odiar y quedarte jodidamente solo.
Nadie quiere a un loco. Y finges no estarlo.
Pero al final te das cuenta de que es un sentir más grande que la vida.
Entonces es cuando te quedas totalmente atrapado.
Está ahí.
Pesa.
Ya no sientes nada más. No esperas que pueda haber nada más.
Mutila los sentidos.
Lo tienes, lo quieres, lo necesitas.
Es mejor que la memoria, que el sentido, que la coherencia, mejor que la gente, mejor que sentir cualquier otra cosa.
Mejor que pertenecerse a uno mismo.
Yo ya no me pertenezco.Porque está ahí.
Estoy ardiendo. Me duele. Estoy completamente sola, porque me he vuelto loca.
Pero me gusta.
Suelo sentirme vacía y cuando encuentro algo que me hace sentir viva, lo guardo, lo protejo, lo hago mío.Aunque yo me vuelva suya.
No necesito nada más.
Porque ante todo,
puedo dejarlo cuando quiera.
Y yo, como vosotros, no soy más que sierva del deseo.
domingo, 13 de enero de 2013
Nunca tuya.
A veces pienso que me conoces mejor que yo misma.Entonces me engaño pensando en que se me engaña y evito perderme.
De verdad que me encantaría que ciertas palabras se refirieran a mi. Pero sé que no es así, entonces me adentro en mi tierna ignorancia y me hago a la mentirosa consciencia de que el mundo es maravilloso.
Y parezco gilipollas.
Me convierto en una persona completamente opuesta a la verdadera. Aparento no estar tan podre, no sólo para sentirme mejor conmigo misma si no para repercutir sobre esa mente con la que tan identificada me siento.
A veces es por lástima, porque no estoy dispuesta a mirar esa cara y verme reflejada en ella. Algunas otras porque se me parte el alma al verte así.
Porque creo una nublosa tapadera de inocencia y estupidez, a veces para desentenderme de las cosas y otras muchas para protegerme de hacerlo.
Y algunas cuantas para no dejar que te vayas.
Entonces siento que soy yo quien tiene que irse.
Y me voy. Pero siempre vuelvo, de una forma u otra.
Se crea un bucle libidinoso y tierno del que inconscientemente no querré bajarme nunca.
Lo malo es que nunca vas a conocerme del todo, aunque lo hagas mejor que yo misma.
Etiquetas:
Ansia,
brazos,
Calle,
Caminar,
deseo,
Desesperación,
fuerza,
Límite,
miedo,
momento.,
Sombra,
Utopía
viernes, 28 de diciembre de 2012
Sin intención ninguna de cambio.
La jodida verdad es que engaño constantemente.
Refiriéndome a mi forma de ser claro. Soy una trampa.
Refiriéndome a mi forma de ser claro. Soy una trampa.
Parecer sin ser.
Por el simple hecho de que me gusta.
Me fascina retener a alguien hasta cargármelo.
El juego de saber que puedes interesar. Una completa animalada.
Me encanta. Me gusta adaptarme a una persona, ser lo que creen que les gusta, hasta el punto de sentirme perseguida y luego joderlo todo.
Al principio supongo que era inconsciente. Y esto es algo que digo siempre para engañarme a mi misma y hacerme creer mejor persona.
Tener el control.
No me juzguéis es algo que nos gusta a todos, simplemente soy yo quien lo dice.
Al caso : manipular y hundir. Sin ninguna razón humana. Luego darle la vuelta a todo.
Supongo que ese es mi don que tanto buscaba. Retorcer la situación, hacerte víctima. Te libras, ya nada es tu culpa, si no que aun encima cargas más peso sobre esa persona haciéndola sentir lo más miserable del mundo.
Lo mejor es, cuando te atreves a mirar a ese ser que está al borde del abismo, sabiendo que puedes salvarle, pero termias fulminándo con la mirada más falsamente sincera.
Tienes poder.
Matas con tu mentiroso dolor.
Es triste, es jodido, es rastrero.
¿Qué le voy a hacer? Ya lo decían antes,"soy manipuladora desde la infancia".
Y no me duele, en absoluto.
Supongamos que hay gente mala y ya está.
Dejémonos del rollo de que siempre hay un motivo, de que si lo haces es por que te lo hicieron. Eso no incumbe a nadie.
Y esto lo digo con la más sucia intención del mundo.
Luego están los malditos hijos de puta que se creen superiores y entran en una especie de batalla contigo que acaba por generar la apoteosis y demás mierda insignificante, pero bueno eso es algo que no viene al caso y no tiene absoluta importancia.
Y no sé.
Supongo que ya está.
Me apetecía contar esto, por atenuar un poco mi culpa, al menos ahora sólo soy rastrera y no tan falsa.
Pero repito que no me juzguéis.
Somos egoístas por naturaleza. Me refiero a que, joder, luchamos y vivimos por nuestro propio culo.
Ninguno de vosotros tiene la conciencia tranquila.
Ni vosotros sois tan buenos ni otros tantos tan fríos.
Dicho esto, recalco el no tener intención alguna de convertirme en mejor persona, y que seguiré engañando con buenas caras y malos propósitos.
No tengo la menor necesidad de preocuparme por nadie, por mucho que me esfuerce en mostrar lo contrario.
Me antepongo a todos y a todo. No lo digo porque esté enfadada, ni mucho menos.
Y, por muy duro que suene, no hay quien me importe ya lo más mínimo para perder otra vez la cabeza.
Primero estoy yo y luego, nadie más.
Aunque mentiría si os dijera que estoy orgullosa de la persona en la que me he convertido.
"Ir tirando, mirando hacia delante, hasta el día en que la palmes"
Etiquetas:
Ansia,
brazos,
Calle,
Caminar,
deseo,
Desesperación,
fuerza,
Límite,
miedo,
momento.,
Sombra,
Utopía
domingo, 16 de diciembre de 2012
Pertenencias.
Últimamente me he reventado la cabeza al pensar a golpes.
Y he llegado a la conclusión de que luego voy a negarlo todo.Recopilé instantes de mi pasado y persona. Y,vi que cuando me doy cuenta de que empiezo a ser quien quiero, huyo de mi misma, escapo de la meta, y me aferro a alguien o a algo que me haga sentir más humana.
Es el simple hecho de rozar con los dedos lo soñado, para que la inseguridad sea capaz de ahorcarte con incontables dudas.
¿Lo estás haciendo bien?
Y la autodestrucción tacha todo lo conseguido hasta el momento.
Comienzas a ver una mancha y no te centras en nada más, no ves que a su al rededor hay un centenar de manos que prometen ayudarte. No, no las ves. Y la mancha se extiende hasta el punto de encontrarte en un nada inmenso.
Ya no eres tú mismo, porque te acabas de ensuciar por dentro.
Y decides comenzar de nuevo.
Lo borras todo, escondes esas dudas, pero nunca se van y te ves envuelto en ese círculo de caos.
Pero en el caos siempre encuentras algo.
Ese miserable ser que se muere por sentirse vivo.
Quieres ayudarle, quieres enseñarle que hay algo detrás de esa mancha, que nadie nunca está solo. Entonces te olvidas del lazo de pesimismo que te une con aquella persona vacía.
Y terminas por llenarla.
Al final te das cuenta de algo. Algo que siempre negaste, evitaste.
Que las personas nos necesitamos.
Y es esa persona quien en realidad te ha llenado a ti.
Nos pertenecemos a nosotros mismos, pero necesitamos un poco de los demás.
A veces quiero depender de alguien.
Y a veces lo hago.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Fingir.
La gente se cansa de sentirse sola.
Creo, sinceramente, que es mi peor sensación vivida.Bueno, en realidad no, pero si es la única que me atrevo a contar.
Es jodido. Sobre todo cuando el hecho de sentirse así pasa desapercibido.
La gente se cree que lo tienes todo.
Lo peor, es que es así.
Llega un momento, de muchos en tu vida, en los que eres feliz, simplemente se te nota en la cara. Entonces la gente se despreocupa, deja de mirarte a esa cara repleta de bienestar para mirar por su propio culo.
Claro, que más puedes pedir, ya estás llena.
Pero no, porque se olvidan de mirar más hacia dentro, hurgar en tus vísceras, para darse cuenta de que hay algo frágil ahí escondido.
Las cosas hay que mantenerlas.
Vamos a ver, no quiero dar pena, ni mucho menos, no quiero sentirme víctima.Lo único que quiero, es dejar el juego de siempre.
Lágrimas abrazos y todo resuelto. Eso es muy fácil y muy mentiroso.
Las palabras solo duran segundos. Y se van, se olvidan, o simplemente se dicen por llenar un momento.
Nos gusta quedar bien ¿Eh?
Todo es falsa satisfacción. Ellos se creen que lo han solucionado y a ti te tranquilizan que escupan esas vacías palabras.
Pero llega el momento en que, la costumbre te hace reaccionar.
Nada se soluciona, ni se solucionó nunca.
Y aprendes. Te das cuenta de que ya solo es cosa tuya.
Nadie puede estar tan pendiente como tú quieras. Al igual que tu tienes tus problemas, los demás tienen los suyos y no puedes quitarles importancia simplemente porque tú no los sientas.
Y te conviertes en tus propias quejas.
Y esto crea un circulo indestructible de malas rachas.
Sólo dejarse de mierdas y poner tu cara de felicidad para los demás.
Ahogar la mente con una sonrisa y aparentar.
Puede que suene falso, rastrero, injusto, lo que sea.
Yo simplemente creo que con fingir, hay cosas que se olvidan. Aunque solo sea por unos momentos, aunque llegues a tu casa y te den las mismas ganas de morirte de siempre.
Es ser egoísta sin serlo.
No sé.
Pero no quiero llenarme más de autodestrucción.
No quiero preguntarme qué coño habré hecho para que se me haga sentir tan mal, ni por qué aunque intente mostrarlo, no consiga atención.
No quiero pedir.
No quiero sentirme rechazada.
No quiero que esperen de mi que siga siendo tan fuerte.
Y es eso. Las cosas te destruyen poco a poco. De tontería en no tan tontería, uno se pudre por dentro. Y la coraza que creaste en un principio, tiene dos opciones: Ir rompiéndose a cada golpe, o acabar penetrando en la piel hasta el punto de hacerte lo menos humano posible.
Al principio, pensé haber escogido la segunda opción, sin embargo, es cuando está en la cima, cuando crees que nada puede afectarte, cuando terminas cayendo en picado.
La verdad es que eres jodidamente débil. Lo soy.
La verdad es que no soy un puto robot como la gente siempre se pensó.
La verdad es que no estoy bien.
Pero no volveréis a saberlo.
Volveréis a no daros cuenta.
Porque voy a arreglar mi coraza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



.jpg)



